viernes, 30 de septiembre de 2011

No está tan mal

Pues eso que acabo mirar las estadísticas del Blog y no está tan mal.
En sus 7 días de vida ha recivido 166 visitas, nada mal, no se de donde viene, pero todas sean bienvenidas.
Muy pocos se han atrevido o interesado en comentar algo.
Pero bueno la gente está ahí y ha leido algo de lo que tenía que decir.
Para eso es el Blog, la gente de paso por mi página no está, por supuesto obligada a postear nada, basta que me lean un poquito y si les hago plantearse algún concepto nuevo, fantástico.
Claro que preferiría saberlo, pero un padre o un buen amigo o amante no necesitan demostrar su amor para que se les sienta cercanos.
Os quiero y sobre todo os respeto a todos, que lo sepais, los que escribis y los que no.
Por cierto ahora que me están llegando feeds de un contacto que sigo regularmente en FB, Twitter y en mis lectores de noticias, me gustaría recomendaroslo con vivo interés, Enrique Dans, un divulgador fantático en materias tan dispares pero interconectadas a la vez; economía, redes sociales, tecnología, política, la vida misma...http://www.enriquedans.com/ y http://twitter.com/#!/savialogos.
Echarle un vistazo a su página y seguirlo unos días,vereis lo prolífico que es y lo sensato y sencillo que es escribiendo.
Un abrazo a todos

domingo, 25 de septiembre de 2011

Trastos y trastornos

Bueno, en espera de leer un poco más sobre el tema Infidelidad en la pareja y poder hablar con más propiedad, voy a tratar de algo más personal.
Mis trastos.
Soy una de esas personas que acumulan trastos, incluyendo antiguas cartas, libros amarillentos y, por supuesto una cantidad ingente de cargadores y cables de aparatos que ya no uso.
Por ello, haya vivido donde haya vivido, siempre se ha creado de una manera natural un cuarto de los trastos.
Dependiendo del tamaño del piso, sería el mismo del ordenador, y estaría un poco más ordenado, por eso de no tener que troprezarse cada vez que me dirijo a mi querido "compañero" de la comunicación y los juegos.
Y claro está, siempre llega el momento de recibir una visita y, o te inventas una excusa (la puerta está atrancada, la acabas de pintar, o simplemente tiene a un extraterrestre dentro escondido) o le enseñas el cuarto de los horrores y te expones a los comentarios mas curiosos y absurdos que te puedas imaginar...
Y luego viene tu madre, a decirte que el desorden es la madre (jajaja) de todos los males.
O el  "listo" que te descubre que el orden de tu casa refleja el orden de tu cerebro, y te piensas bien si darle un hostión por entrometido y poco sensible ante tu trastorno, o bien hacer un gran esfuerzo de empatía y explicarle que mi cerebro está tan ordenado como a mi me viene en gana y que él no está en posición alguna de juzgar tal realidad.
Nuestro cerebro es un auténtico misterio para nosotros mismos, mucho más para los demás.
Lo propios científicos reconocen que no tienen ni pajolera idea de como funciona nuestra sesera.
Y sin ir más lejos, Eduard Punset lo ilustró bien gráficamente en una camiseta que decía “Ninguna de tus neuronas sabe quién eres… ni le importa”. Olé!!! Como admiro y conecto con este hombre!
Entonces, si yo tengo algún trastorno mental, ¿tiene algo que ver con el orden en mi casa y con la cantidad de trastos que acumule?
Por supuesto que no!
Tengo cartas que jamás tiraré porque me recuerdan quien fui durante una época importante de mi vida, algo que no quiero olvidar.
Trocitos de diarios escritos en momentos muy obscuros que, releyéndolos ahora, me hacen ser consciente de lo tremendamente bien que me siento en estos momentos.
Y esos cables y cargadores viejos, si quizás los podría tirar ,¿pero a quien le importa?
Para finalizar me gustaría recordar un viejo dicho, más bien alegato popular frecuentemente pasado por alto:
"Jamás, jamás, jamás le des consejo a alguien que no te lo ha pedido, y si te lo piden, piénsate muy bien lo que vas a decir, pues probablemente la persona que te lo pide ya tiene decidido de antemano lo que va a hacer y probablemente solamente te utilizará como excusa para llevarlo o no a cabo".
Ya lo sé os acabo de dar un consejo sin que me lo pidais, pero es que este es mi blog y me encantaría que alguien rebatiera cada una de mis ideas, pero por favor, consejitos no, que para eso ya tengo a mi santa madre ;).
Ah y para esos que estén deseosos de escuchar mis pensamientos sobre la Infidelidad, sus cimientos a lo largo de la historia, su evolución, la visión de diferentes sociedades sobre ella, y su posible aplicación o no en nuestra sociedad actual; tendrán que esperar a la próxima entrada.
Eso sí, prometo una entrada cada 2 días.
Que aunque pueda no parecerlo también vivo ahí fuera ;).
Un abrazo fuerte

sábado, 24 de septiembre de 2011

It's the End of the World as We Know It (And I Feel Fine)

Pues está confirmado Michael Stipe y sus extraterrestres se separan.
Y hay gente que cree en la llegada del fin del mundo en Diciembre del 2012.
Y como decía su canción de 1987, "And I feel fine".
Porque a pesar de todo lo que nos han dado estos chicos de Athens, un pequeño pueblo universitario en el noreste del estado de Georgia, EUA, la vida continua sin ellos.
Nos hicieron bailar como posesos con su Loosing my religion, mientras pensábamos, "quien acojones es el Papa y quien le ha dado el derecho de decirnos que hacer con nuestra sexualidad y con nuestros condones???".
Luego vino el Everybody hurts y el Man on the Moon, canción que compartía título y  audio con una película excellente con un Jim Carrie portentoso y una historia de partirse de risa y llorar a la vez de Andy Kauffman.
Total me callo ya porque lo que me encantaría es que alguien más a parte de mi novia y un par de amigos, participaran en esta entrada, me gustaría saber lo que la gente piensa de este grupo y lo que sienten tras su separación.
Ah, llamadme loco pero esta mañana me he puesto el "Everybody hurts" he encendido el mechero bien alto y y les he rendido un homenaje a lagrimón partío.
Please, please chicos, darme argo, quiero escucharos!!!

Las cositas de la vida

Pues si, la vida es maravillosa, truene o nieve, con su luna llena o nueva...
y hoy llueve, bendita lluvia, me lava el coche gratis y de paso limpia el ambiente y algún que otro recuerdo...
Y como soy un señoritongo resulta que me ha apetecido escribir esto en mi terracita para poder apreciar la lluvia con un poco de chill-out.
La entrada surgió a raíz de escuchar la canción preciosa de Chambao y sentir que se me erizaba la piel y se me humedecían los ojos.
Cuando te dicen cosas tan bellas con una música tan llena de sentimiento,
el resultado es impresionante, devastador para cualquier alma pululante (o petulante? jaja),
y recuerdas la cantidad de cositas que han cruzado tu vida, mejores o peores, todas han pasado a formar parte de ti.
Ayer en una pequeña fiesta a la que nos invitaron, tuve la oportunidad de conocer gente fantástica y también contar algún momento importante en mi vida, y me di cuenta que he hecho de todo menos pasar por la vida en silencio.
Alla donde he ido, se me ha percibido.
Unos me han amado otros odiado, pero nunca he pasado sin provocar algún tipo de emoción..
Porque mis posturas ante la vida siempre han sido claras y contundentes y ademas las he gritado, si gritado, porque eso es lo que habrá sentido más de uno ante mi honestidad casi agresiva.
Hay personas que me han criticado esa sinceridad tan cruda, "debes pensar mejor lo que vas a decir, Francisco...", "te iría mucho mejor si callaras un poco más la boca...", "es básico saber a quien le dices lo que le dices...", "la sinceridad no siempre es buena..." y el bien consabido "te lo dije cuñao, te lo dije!!!".
Y si bien hablo un pelín menos que antes e intento escuchar mucho más, sigo siendo el Pregonero de mi cerebro y no hay quien me calle la boca!!!
""Y por orden del señor alcald, se les informa que todo lo dicho es cierto y podrá ser utilizado en mi contra.
Me encantaría ser juzgado en juicio popular por mis malas acciones.
Sirvanse de criticar a mis espaldas.
Siempre es mejor eso a que se beneficien de mi mujer""
Un saludo cordial

jueves, 22 de septiembre de 2011

El Diario de los escritores por la Libertad

Esta noche he visto una película que me ha sorprendido gratamente.
A menudo esperamos algo de una película, nos imaginamos lo buena o mala que va a ser.
Son las Expectativas.
Este libro  "El Diario de los escritores por la Libertad" se publicó en 1999 y dio pie a la película que acabo de ver.
En ella se describe con emocionantes imágenes pero sin ñoñerías, con un guión inspirado no carente de poesía en ocasiones, la ilusión y la confianza que una profesora inexperta deposita en una clase de primero de instituto en una institución americana que intenta la integración racial y social.
Los alumnos, de todas las razas pero más bien de niveles sociales bajos, si bien inicialmente se resisten a creer en si mismos, dado lo poco que han creído en ellos sus familias, sus profesores previos y la sociedad en general, finalmente se ven desbordados y vencidos por la fe ciega de esta nueva profesora.
La película resulta ser una historia dentro de otra historia donde los alumnos acaban identificándose con Anna Frank tras leer su diario. Comprenden de repente lo mucho que se puede conseguir desde situaciones casi imposibles de imaginar.
Situaciones que superan incluso a sus propias historias individuales.
Se les confronta con el Holocausto Nazi y ven por fin claramente que sus problemas no deberían ser el color o el acento del compañero que tienen en el pupitre de al lado.
Aprenden que en los peores momentos de las historia del ser humano, lo que le ha salvado al final es la colaboración con sus congéneres, la generosidad en lugar del egoísmo, cuidarnos los unos a los otros.
Sí, se que suena casi pueril, pero a menudo nos olvidamos de ello en nuestra vida diaria.
Y en películas como esta (2007) y en libros como El Diario de Anna Frank (1942-19944) o el Guernica de Picasso (1937) el arte nos recuerda que, en su miseria, el ser humano siempre de una manera o de otra se puede sobreponer a las mayores desgracias. Y lo ha hecho desde el inicio del hombre social, en la edad de piedra, hasta nuestros días.
Agrupándonos en parejas, en tríos o en auténticas multitudes.
Y por eso me ha sorprendido esta película, "Diarios de la calle" (Freedom Writers, Their story their words),
porque todo lo que esta película me ha evocado, sigue tan patente en estos días revueltos que vivimos.
Porque con lo empeñados que están los mandamases globalizadores en que nos dejemos vencer de una vez por todas, porque esta crisis nos va a aniquilar hagamos lo que hagamos, creo que necesitamos más que nunca recordar que siempre, siempre, hemos salido adelante, durante siglos y siglos de guerras, sequías, epidemias. Y muy a pesar de las cazas de brujas, la guerra fría, la esclavización de una buena parte de la humanidad, las desigualdades enormes entre la gran mayoría y unos pocos ricos "listos", seguimos aquí y no solo para aguantar, sino para disfrutar de un día más. Y en ese gozo incluyo el placer de ayudar al prójimo.
No pretendo que volvamos la espalda a la realidad y olvidemos todo el sufrimiento que nos rodea.
Propongo más bien la completa concienciación de lo que esta ocurriendo muy aquí y muy allá.
Y a partir de ahí y con una sonrisa desafiadora comenzar a poner nuestro granito de arena para reconstruir lo que hemos dejado que se destruya ante nuestras narices.
Ah, empecé hablando de Expectativas, uff pero esa es una historia que dará para otra entrada bien jugosita.
Ah, la otra razón por la que me ha sorprendido esta película es porque me ha provocado un constante humedecimiento de mis ojos y, porque no decirlo, al final un buen lloriqueo que me ha dejado los ojos bien limpios e hidratados, y el alma henchida.
Recuerdo que soy nuevo en esto y solo espero que no se le atraganten a nadie mis pensamientos.
En todo caso, recomiendo leerlos con una buena copita de vino tinto que siempre ayuda a digerir bien ;)

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Mi primera entrada no es mi primera idea

Supongo que como muchos bloggers noveles, estoy excitado ante la idea de escribir una entrada que, en principio puede ser leida por cualquier persona del mundo, aunque sea por pura casualidad.
Las casualidades son divertidas e interesantes, nunca nacen de la planificación, y ya que en esta vida que llevamos tenemos tan planificada, una casualidad es siempre bien venida.
¿Porqué lo de Soy como soy?
Pues es sencillo y complicado a la vez.
En principio no debería costarnos ser como somos, debería ser lo más natural.
Pero no es así.
Sabemos que hay una parte genética en cada uno de nosotros y otra parte social, que depende de todo y todos los que nos rodean desde nuestro nacimiento hasta este momento.
Cuando nacemos, nuestro yo genético es enorme, listo para mostrarse al mundo.
Pero conforme vamos creciendo y viviendo, cada día que pasa, hay algo nuevo que nos influye, para bien o para mal, se añade a nuestro ser genético, se funde con él para seguir conformando nuestra personalidad.
Nuestra personalidad, al contrario de lo que mucha gente piensa, cambia cada día, evoluciona, a veces involuciona, pero siempre es algo dinámico.
¿Y donde encaja el Soy como soy en un proceso tan cambiante?
Pues esta es la parte sencilla.
La genetica nos viene impuesta desde el nacimiento, las circunstancias que nos rodean y nos moldean muchas veces no dependen de nuestra voluntad.
Sin embargo lo que si depende de uno mismo es, lo que se quiere hacer con todo ello.
Como ejemplo; yo puedo haber nacido en una familia modesta, o rica pero quizás con una estructura familiar más pobre, puedo haber tenido la oportunidad de obtener unos estudios elevados, o quizás sin esos estudios haber llegado a un equilibrio entre trabajo, ocio/placer, familia/amigo/amor infinitamente mayor.
Pero sobretodo puedo haberme planteado lo que quiero ser como persona, al margen de mi genética, de los accidentes de la vida y de lo que la sociedad esté intentando forzarme a ser.
Y en ese preciso momento, Yo soy lo que soy, y punto.
¿Alguien me sigue?