domingo, 25 de octubre de 2015

Tras dos años, tanto que contar y tan poco...

Un blog sin entradas es un blog muerto.
No estoy seguro de querer resucitar éste.
Quizás sólo pretenda averiguar si soy todavía capaz de escribir.
Tras las Navidades del 2013 mi época álgida (high, fase hipomaniaca) desenvocó en una depresión grave, profunda y larga, muy larga, de hecho aun me sigo recuperando a día de hoy, aunque ya volví al trabajo hace meses. Aun sufro algún dia coletazos de ansiedad, angustia, fobia.
Curiosamente antes de empezar esta entrada, me lei la anterior y también los comentarios y discusión con Garra sobre si la muerte era lo único que no tenía solución y sobre si se podía ser siempre positivo ante una crisis personal.
Y digo curioso porque por aquel entonces tenía las ideas mucho más claras al respecto que ahora.
Tras un año y medio inutilizado para trabajar, mermado intelectualmente, alejado de los amigos, incapaz de sentir el menor placer; mi concepto de las crisis como motor de un cambio, ha cambiado.
Quizás tras estos dos años de crisis oscura, pueda sacar algo en claro, pueda mejorar en algo, pero por ahora no lo veo.
¿Hay alguien ahí?